Cuando se habla de loterías internacionales, dos nombres ocupan el centro de todas las miradas: PowerBall y Mega Millions. Ambas nacieron en Estados Unidos, pero rápidamente traspasaron fronteras para convertirse en auténticos fenómenos globales. El motivo es claro: sus jackpots colosales, capaces de cambiar la vida de los ganadores en un abrir y cerrar de ojos.